sábado, 5 de agosto de 2017

Mi opinión sobre Gaming Ladies. ¿Acción feminista o Hembrismo camuflado?

Hola mis queridos lectores. Hace pocos días salió a la luz una noticia que ha creado mucha, muchísima polémica en el mundo del Gaming español. El evento conocido como Gaming Ladies, la segunda edición de un evento sobre videojuegos al que sólo podían asistir mujeres, ha sido cancelado debido a las múltiples críticas por parte de usuarios varones, que afirmaban sentirse excluídos y que protestaron en diversos foros como ForoCoches (como no, a la manera de la que estos usuarios protestan al más puro estilo de Internet) contra este evento, clasificándolo de ''Sumamente hembrista, hecho por feminazis locas y ofensivo para los hombres gamers''.

Ésta no es la única noticia reciente sobre eventos no mixtos. Hace unas semanas, hubo muchísima polémica por un festival de música en Suiza, el Brävalla, que fue suspendido, debido a los numerosos casos de abuso sexual, violaciones, maltrato y vejaciones a las que se veían sometidas muchas mujeres en aquellas aglomeraciones por parte de los hombres. Mucha gente sugerió hacer el concierto exclusivo para mujeres y personas trans, y obviamente la polémica se desató. Antes que nada, veamos las razones de por qué se tendría que prohibir la entrada a los varones en un evento sobre videojuegos.

sábado, 27 de mayo de 2017

Engranaje

No sé por qué siguen diciéndonos a los ciudadanos que somos libres e iguales. Cuando somos pequeños, nuestras decisiones las toman los adultos; cuando somos jóvenes, las toma nuestro jefe; y cuando somos ancianos, las toman nuestros hijos.

Trabajaba en una fábrica de juguetes, pintando y ensamblando las piezas. Era el único trabajo en el que me aceptaron, pues a pesar de haber estudiado marketing, nadie me quería contratar, y lo único que era rentable en mi zona eran las fábricas exportadoras y los pequeños comercios, más en las épocas navideñas. Era curioso el triste contraste que hacía el gris y oscuro color de la fábrica, los sosos uniformes de trabajo y las pálidas caras de los trabajadores con los vivos y alegres colores de las pinturas y las curiosas formas de los juguetes, y el cansancio y la explotación con la alegría y diversión que causarían los productos a los niños. Una alegría falsa y superficial, meramente momentánea, comprada por los padres para calmar la furia consumista y los llantos interesados de sus repelentes hijos.


Llegaba a mi casa. Un piso cochambroso, apenas tenía tiempo y dinero para limpiarlo bien y decorarlo, por lo que daba un aspecto insano. Me miraba al espejo y me odiaba y me tenía lástima al mismo tiempo. ¿Qué había hecho interesante en la vida? ¿Había conocido a alguien admirable, o me había convertido en alguien ejemplar? No, era sólo un triste engranaje gris en la interminable cadena del sistema y de la insufrible vida. No tenía otra opción. Si me iba del trabajo, me moriría de hambre. Acabaría en la prostitución, o durmiendo en cajeros, y nunca me devolverían a mi hijo. Desde que denuncié a mi pareja por malos tratos y vieron mi situación económica, se llevaron a mi niño, y aunque lo veía una vez al mes, cada vez estaba más distante y ni siquiera me besaba al despedirse de mí, como si en el centro lo hubieran alienado para tenerme repulsión por no poderle mantener. ¿Quién se preocuparía por mí, por un triste engranaje más?


Apenas salía de casa. Odiaba ver a las familias juntas, paseando despreocupados, o charlar a la salida del trabajo con los demás trabajadores, y que me hablaran de cómo se irían con su pareja y sus hijos a comer, o de a dónde se irían de vacaciones, y que llegar a casa era lo mejor del día, restando importancia a la ardua tarea de la fábrica. A mí me daba igual llegar a casa, pues estaría igual de sola que en la fábrica, sólo que sin el olor vomitivo de la pintura barata.


Hace dos semanas, a la salida del trabajo, una moto me intentó robar el bolso, tirándome de los tirantes a 140 km/h, rompiéndome la clavícula, y milisegundos después, rompiéndome el cráneo en la acera. Mi funeral fue sencillo, porque no era nadie.

domingo, 30 de abril de 2017

Entrevista con Pete Gold (actor de doblaje de Hoxton en Payday)

¡Hola mis queridos lectores! Antes que nada quiero aclarar un par de cosas. Esta entrevista la tengo lista desde hace un mes, pero por motivos de tiempo y personales no he podido prepararla hasta ahora. Además, esta entrevista originalmente se realizó en inglés a través de Facebook, y tengo el permiso del entrevistado para traducirla al español y mostrarla aquí.

Bien, antes de empezar con las preguntas, el entrevistado es Pete Gold, un conocido actor de doblaje en el mundo de los videojuegos, también ha realizado múltiples doblajes en comerciales de radio y TV de habla inglesa y ha compuesto algunas canciones, pero su trabajo más conocido es por doblar a Hoxton en Payday: The Heist y Payday 2. Sin más dilación, comencemos:

P1: ¿Por qué querías trabajar de doblador de voz?

R1: Es divertido, es variado, y te expones para ganarte la vida sin que nadie te juzgue.

domingo, 12 de marzo de 2017

Algo más que decir...

Hola mis queridos lectores. Si, lo sé, han pasado más de 4 meses desde mi última entrada en este blog. Y tengo mis razones (y a la vez no) para explicar mi ausencia.

Vayamos al grano. Debido a razones personales (los más afines a mí ya sabrán de qué hablo) no tengo tanto acceso a internet como antes para poder escribir en el blog. Además, no he tenido inspiración ni motivación, ya que me he visto metida en una etapa muy deprimente de mi vida, pero no quiero aburriros con rollos personales y filosóficos.


Tenía pensado hacer un evento especial por el 1º aniversario de este blog, pero debido a las razones anteriormente mencionadas no he podido. Entonces... ¿por qué vuelvo a usar este blog y me molesto en escribir ésto sentada en un ciber mugriento en una ciudad desconocida haciéndome polvo los cascos al escribir en este cutre teclado?


Simplemente por el compromiso personal de no abandonar así como así un proyecto que inicié hace un año y un mes por unas dificultades que se entrometan en mi camino. Para los desconocidos que recién lean ésto, puede parecer una simple entrada para desahogarme, pero para mí es más que éso. Tras pensarlo mucho, he decidido volver a usar este blog (que ya pensaba dejar abandonado) y seguir con mis proyectos, tanto anteriores como los que haré de aquí a un futuro.

De paso, agradecer a todos los que me habéis apoyado con este proyecto, tanto a mi pareja, como a mis amigos. Ha pasado más de un año desde que hice este blog, pensado para escribir sobre temas de opinión, humor, literatura y crítica social. No quiero ser simplemente una bloguera desconocida por todos que, al leer su blog mucho después, se dé a entender que lo ha dejado por simple desmotivación al no tener muchos seguidores.


Sí, haré más entradas, cuando tenga la oportunidad, nunca comprometiéndome a nada, haciéndolo simplemente por amor a lo que hago. ¿Es ésto el comienzo de una etapa nueva? Yo diría que sí, de hecho, ésta sería la primera entrada del 2017, y ya sabéis lo que dicen: Año nuevo, Vida nueva.


lunes, 31 de octubre de 2016

La joven del metro

Andrés tenía que coger el metro todas las mañanas para ir a trabajar a la oficina. Era parte de su rutina semanal. Pocas veces cambiaba su vida, pues era monótona y repetitiva. Hasta que apareció ella.

Una mañana, entrando en el metro, justo cuando se iban a cerrar las puertas, se fijó en una chica a lo lejos, parada en medio de la multitud, que le miraba fijamente. Llevaba un vestido blanco, acompañado por un cinturón negro, zapatos azules y un pequeño bolso dorado con lentejuelas colgado en el hombro. No sabía por qué, pero le llamó la atención la apariencia de la joven, interrumpida por las puertas automáticas de la entrada del metro, que se cerraron pocos instantes después. Incluso horas después, cuando salió de trabajar, seguía pensando en la chica. Por alguna razón que ni él sabía.

A la mañana siguiente, Andrés volvió a coger el metro. Cuál sería su sorpresa al ver a la chica de nuevo en la cola, parada en medio de la gente que, apretujándose y empujándose, entraban en masa al vagón. Llevaba la misma ropa, el mismo vestido, incluso el mismo bolso dorado de lentejuelas, y con la misma mirada penetrante del día anterior. Andrés se sintió incómodo, pues ya era raro que la chica estuviera con la misma vestimenta dos días seguidos, y encima parada ahí mirándole a él, o al menos éso le parecía. Decidió no pensar en ello más, y se centró el resto del día en sus asuntos del trabajo.

No podía ser... Los demás días de la semana, la volvió a encontrar, en el mismo sitio, parada y mirándole, con la misma ropa. Ésto no era sólo casualidad. Tenía que ser una broma de mal gusto. Se sentía muy incómodo, observado todo el día, incluso a la noche, en su casa, pensaba en la chica. Sentía miedo y desasosiego, hasta que decidió investigar por su cuenta.

Buscando en Internet y en periódicos digitales artículos que hablaran sobre sucesos en el metro dónde se encontraba la muchacha, descubrió algo que lo dejaría sin respiración:

«JOVEN SE SUICIDA EN EL METRO DE VALENCIA»

Siguió leyendo con el corazón en un puño. Todo encajaba. Una muchacha de 20 años, que se tiró a las vías del metro, justo cuando éste iba a salir, muriendo aplastada en una lenta agonía. En su bolso se encontraron una nota de suicidio, en la que explicaba que lo hacía por motivos sentimentales.

Le entraron ganas de llorar, vomitar y gritar al mismo tiempo. Ganas que se acentuaron al escuchar golpes en la puerta del salón. No quería abrir, no quería que nadie lo viera así de alterado. Pero los golpes se hicieron cada vez más fuertes, ensordecedores y estruendosos. Andrés salió de su habitación, y se acercó lentamente. Con más miedo del que jamás había sentido, tomó aliento, y abrió la puerta violentamente, viendo pocos milisegundos antes de morir un reflejo dorado.